|
________________________________________________________________________ |
||||
|
La historia del aumento mamario demuestra la importancia por que se ha dado a mejorar el volumen forma y proyección de la mama, debido esto a su importancia en el auto concepto de la mujer y la representación de la mama, con la lactancia, y como representación del erotismo. La primera mamoplastia de aumento reportada en la literatura medica data de 1895 por Czerny, quien transfirió un lipoma (tumor benigno de tejido graso) de la cadera de un paciente a una mama, para corregir un defecto de proyección y volumen, producido por la resección de un tumor. Durante los siguientes 50 años los cirujanos implantaron, diferentes tejidos como cartílago y materiales diferentes, como gutta percha, esponja, obteniendo resultados desastrosos, logrando deformidades de contorno. Sobre 1950 inicio el empleo de materiales inyectables como la parafina, aceites, algunos derivados del petróleo. Estos trajeron como resultado no solo alteraciones de contorno, además alteraciones en la textura, color de la piel, ulceras cutáneas, calcificaciones, dolorosas, migración de fluidos, perdida de tejido mamario. En algunas oportunidades, no solo se lesiono perse el tejido, sino que termino en mastectomia bilateral (resección del tejido mamario). Además se reporto la migración de estos fluidos a sitios a distancia como hígado y pulmones, evidenciando el altísimo riesgo de esta forma de abordar el tejido. Durante la misma década se emplearon esponjas de formaldehídos, creando una especie de sacos. Al tiempo de introducirse en el tejido mamario, se evidenciaba que permitían almacenar líquido, sangre en su interior, y en consecuencia su asociación con infecciones y la necesidad de retiro pronto. De esta forma en 1960, declino la intención de encontrar una solución quirúrgica. Sin embargo la motivación de los pacientes, llevo a los médicos a trabajar sobre los cambios necesarios y la redefinición de los dispositivos. En 1963 Cronin y Gerow desarrollaron el uso de gel de silicona encerrado en una cubierta de elastómero de silicona. Este tipo de elastómero había sido empleado inicialmente durante la segunda guerra mundial al diseñar tubos o catéteres de silicón, en cirugía vía biliar y recanalización de uretras. El material fue muy bien tolerado, y resolvió los diversos problemas de rechazo que habían sido generados con los otros materiales. De esta forma la primera empresa que trabajo con esos dispositivos fue Dow Corning, y empleo esa primera generación de implantes entre 1964 y 1968. La prótesis como todo cuerpo extraño en el organismo, produce una respuesta, que consiste en la creación de una lámina de tejido conectivo (sabana) que se encarga de adherirse a la prótesis cubriéndola en su totalidad. La complicación se asocio entonces con que las características de la cubierta de elastómero de silicón, producía contracción de la cápsula de tejido conectivo, el cual podía llegar a deformar el implante. Durante 1972 se modifico la cubierta adelgazándola de manera importante. Lo cual no elimino por completo la contracción de la cápsula y evidencio un nuevo problema. La filtración, este tipo de prótesis permitía filtración desde y hacia ambos lados de la cubierta produciendo en la prótesis, el efecto de deflación. La cual permitía que la solución salina empleada o el gel de silicón, migraran hacia los tejidos, y la prótesis perdiera volumen y proyección, alterando la forma. 1980, vio nacer prótesis con cubierta en poliuretano, que reducían la posibilidad de contractura capsular. Estos implantes perdieron su popularidad por un estudio que demostró que el poliuretano podía fragmentarse en tda (toluendiamina) el cual producía lesiones tumorales en ratones de laboratorio. Sin embargo no era un factor generador de lesiones en el ser humano. Posteriormente se determino que este tipo de implantes se adhieren al tejido mamario de forma importante, logrando que el retiro de estas prótesis fuera muy difícil y obligara a reseccion de tejido mamario en gran cantidad. En 1991, se planteo en Japón la asociación de la utilización de estos implantes con sintomatología como la de las enfermedades auto inmunes. Este tipo de sintomatología se hizo manifiesta por fiebre, dolores articulares. Lo anterior trajo una reducción en el número de cirugías durante el periodo del 92 – 94. Además se desarrollaron demandas que permitieron la penalización de algunos laboratorios. Sobre 98-99 se publicaron varios estudios con soportes estadísticos guiados por corrientes de medicina basada en la evidencia que demostraron que no hay asociación entre la utilización de prótesis de gel de silicón, y la producción de cáncer, o de enfermedades auto inmunes. Durante este último periodo se continuó trabajando, hasta que se ha llegado al punto donde las prótesis empleadas tienen cubiertas de elastómero de silicón, con superficies que disminuyen la posibilidad de contracción de la cápsula de tejido conectivo. Este tipo de cubierta además no permite filtración. Pero mejor que todo lo anterior se ha encontrado con el manejo del gel de silicón, logrando alto grado de cohesividad, de manera que el silicón bajo la cubierta, semeja una goma, que además de no filtrar, permite una consistencia similar a la del tejido glandular. Lo cual no solo permite el mejor perfil biológico, sino que además permite resultados más naturales. Dependiendo de la marca, las prótesis se encuentran con tecnología de punta (o no), de diferentes formas y volúmenes. La técnica empleada accediendo al plano bajo el músculo, bajo la glándula o al dual plane, se define con base en la selección que el cirujano debe hacer con base en el examen físico. La prótesis debe ser elegida buscando las mejores condiciones para su acople con el tejido, siempre lo que puede variar son la forma y los volúmenes, que varían dependiendo de las características antropométricas (forma) y las características de los tejidos de cada paciente. Asi al individualizar las condiciones de cada paciente encontraremos el diagnostico preciso que permita escoger la técnica quirúrgica, el volumen y forma de la prótesis que permita mejorar la forma, volumen, y proyección del contorno mamario, manteniendo siempre la armonía con el resto del contorno corporal. |
||||
| | |
|
|||
| Dr. Jorge Enrique Perea | ||||
| Cirujano Plástico |
|
|||
| MIEMBRO DE LA SOCIEDAD COLOMBIANA DE CIRUGÍA PLÁSTICA | ||||
|
______________________________________________________________ |
|
PÁGINA PRINCIPAL | QUIENES SOMOS | AFILIACIÓN | ENLACES | ESPECIALIDADES | F.A.Q. | CONTACTO |
|
Cardiología | Cirugía Cardiovascular | Cirugía de Columna | Cirugía Plástica | Cabeza y Cuello | Cirugía de Tórax | Cirugía Vascular | Dermatología |
|
Endocrinología | Ginecología y Obstetricia | Infectología | Medicina General | Medicina del Sueño | Medicina Interna | Neurocirugía |
|
Obesidad | Odontología | Oftalmología | Ortopedia | Otorrino | Otología | Psiquiatría | Trasplante Organos | Urología |
|
|
||||
| Copyright @ 2001-2006 SusMedicos.com ALL RIGHTS RESERVED |
|
|||
| Diseño y Mantenimiento: SusMedicos.com | ||||
| QUALITY MED LTDA. | ||||